Hoy el consejo de dirección se ha reunido con carácter extraordinario. Hay que agradecer el esfuerzo de todo el mundo en un logro que para la empresa es importantísimo y que permitirá seguir liderando su sector industrial. Se trata de una nueva acreditación internacional ISO, en este caso sobre eficiencia energética y reducción de la contaminación ambiental. Es una de las primeras empresas, o quizás la primera de sus dimensiones —con 150 trabajadores y trabajadoras, no muy grande pero tampoco de las más pequeñas— que lo consigue. Ha costado dos años de trabajo burocrático y sobre todo unas inversiones económicas muy importantes para mejorar las instalaciones y todos los procesos de producción. Y en la reunión se decide que esto es noticia y que tiene que salir publicado en los medios de comunicación. “Y de forma destacada —piensan todos los directivos— porque muy pocas empresas como nosotros lo han conseguido hasta ahora”.

Y los responsables de comunicación se ponen manos a la obra. Redactan una nota de prensa, bien hecha, con un titular muy llamativo, con frases textuales entre comillas como si hubieran hecho una entrevista periodística a la presidenta de la compañía, con fotografías de la reunión, también con imágenes exteriores de la fábrica y del interior del proceso de producción. Además, cuelgan un video corporativo en la web con más imágenes de video y declaraciones de los responsables. Y lo envían a todos sus contactos periodísticos que tienen en los medios de comunicación. Sobre todo a los más importantes, a los que tienen más tirada porque “la noticia lo vale”. En el supuesto de que la empresa no tenga un departamento de comunicación propio, encargan este trabajo a una agencia de comunicación, que también hará muy bien su trabajo.

Y resulta que esta noticia que es tan importante para la empresa no lo es tanto para los periodistas de economía y laboral ni para la mayoría de los periódicos, radios y publicaciones digitales. Y, además, no ha salido ni un sol breve “en los diarios, las radios o las teles más importantes”.

En la reunión ordinaria del consejo de dirección, posterior a la obtención de la acreditación internacional, se valora entre otras cuestiones el impacto mediático de “una noticia tan importante” para la compañía. Y el resultado es muy pobre. ¿Cómo puede ser? ¿Qué cosa más importante puede haber para una empresa que el reconocimiento internacional acreditado de la mejora del medio ambiente y que además garantiza su futuro al menos a corto plazo? ¿Pero entonces qué se considera noticia?

Esta situación que acabamos de describir la explicó la emprendedora y periodista Laura Pinyol en la presentación pública del libro que acabo de publicar, Salir en los medios. Lo que una empresa debe saber para ser noticia, de la editorial Libros de Cabecera. Y es solo un ejemplo muy real de lo que pasa en muchas micro, pequeñas y medianas empresas catalanas cuando se relacionan con los medios de comunicación.

En este libro intentamos dar respuesta a estos interrogantes de muchas pymes. Y lo hacemos explicando cómo trabajamos los periodistas y los medios de comunicación —también los digitales— porque las empresas entiendan los procesos de producción de las noticias y, si les hace falta, se puedan adaptar. Por eso explicamos los criterios que usamos los periodistas para decidir qué consideramos noticia y qué no, y los factores externos —que también los hay— que provocan que una información que en principio iba destacada pase a una de carácter más breve o finalmente desaparezca del medio aquel día porque los responsables han considerado que otras informaciones de última hora eran prioritarias. También explicamos algunas estrategias para mejorar las relaciones entre los periodistas y los directivos, o lo que es lo mismo, entre los medios de comunicación y las empresas. E intentamos definir el papel de las redes sociales: tan imprescindibles como imprevisibles. Y también explicamos qué se puede hacer cuando una empresa es noticia sin quererlo porque, por ejemplo, ha vivido un episodio de crisis.

Miquel Peralta, periodista de La 2 de TVE y profesor a la Facultad de Comunicación y Relaciones Internacionales de la Blanquerna-Universitat Ramon Llull