El sector de actividad que muestra unos plazos de cobro más largos es el de la construcción (134 días de media entre 2009 y 2014), seguido de la industria (92 días de media) y los servicios (77 días de media).

En cuanto a las pymes del sector primario son las que tienen un plazo de cobro más corto  (64 días de media entre 2009 y 2014). Por su parte, entre 2009 y 2014, destaca la reducción de los plazos en la industria (17 días menos) y los servicios (5 días menos), que contrasta con la práctica nula evolución en la construcción (1 día mes). Finalmente, en el sector primario el plazo de cobro se reduce en 2 días.

Entre las ramas de actividad industriales las que observan los plazos de cobro más largos son estas:

  • industrias extractivas no energéticas (130 días de media), que forman parte de forma muy directo de la cadena de valor de la construcción,
  • energía , gas, agua y reciclaje (108 días de media), y
  • industria del papel y artes gráficas (103 días) (Tabla 1).

Los subsectores que registran los periodos de cobro más cortos son los de la industria alimentaria (69 días de media) y el del material de transporte (69 días de media).

 Entre 2009 y 2014 todas las ramas de actividad industriales acortan el plazo de cobro, salvo el de las industrias extractivas no energéticas (4 días más), y destacan las reducciones en la metalurgia, maquinaria y material eléctrico (21 días menos), en el caucho, madera y otras industrias (20 días menos), en la industria textil, cuero y confección (17 días menos) y en la industria del alcalde y artes gráficas (15 días menos).

De las ramas de actividad de servicios las que registran plazos de cobro más largos son los servicios financieros, aseguradoras y alquileres (110 días de media), otros servicios a las empresas ( 105 días de media) y transporte y comunicaciones (95 días de media).

Los subsectores de servicios con periodos de cobro más cortos son la hostelería y restauración (34 días de media) y otros servicios a las personas (59 días de media).

Entre 2009 y 2014 todas las ramas de actividad de servicios acortan el plazo de cobro, excepto servicios financieros aseguradoras y alquileres (26 días más) y el transporte y comunicaciones (sin variación), destacando las reducciones en los otros servicios a las personas (7 días menos), en el comercio y reparaciones (6 días menos) y en la hostelería y restauración (5 días menos).