En un contexto en el que, desde el punto de vista formativo, la población activa está polarizada, tenemos todavía un importante número de personas con un nivel de calificación bajo. Sin embargo, muchas de estas personas trabajadoras tienen conocimientos y habilidades que han adquirido a través de su experiencia profesional o mediante vías de formación no formal. La oportunidad que ofrecen los procesos de acreditación de competencias es, precisamente, la de demostrar y certificar sus conocimientos y su experiencia profesional.

La acreditación de competencias profesionales es un proceso de evaluación para obtener un certificado o un título de formación profesional. Se trata también de uno de los ejes principales del despliegue de la Ley 10/2015, de formación profesional, que debe contribuir a avanzar hacia una mejor valoración de las personas trabajadoras de cada sector, con la consiguiente mejora de la competitividad.

El proceso de acreditación de competencias consta de varias fases:

Fase de información y orientación: Es muy recomendable que los aspirantes se informen de este procedimiento (requisitos de participación, derechos y obligaciones de los candidatos, etc.).

Fase de asesoramiento: Un asesor elabora un informe después de estudiar cada caso y ayuda a identificar las unidades de competencias de cada candidato. Además, indica el itinerario formativo necesario para completar el historial.

Fase de evaluación: Una comisión de evaluación establece cuáles han sido las unidades de competencia superadas, después de que el candidato haya realizado una entrevista y haya aportado evidencias documentales.

Fase de acreditación y registro: Entrega de un certificado oficial con las unidades de competencias en las que la persona ha demostrado sus habilidades. La acreditación puede ser total o parcial y acumulable para la obtención de un título de enseñanzas profesionales o un certificado de profesionalidad.

¿Qué aporta a la empresa este reconocimiento?

La directora de Políticas de Empleo y Formación de PIMEC, Sílvia Miró, destaca que este proceso se presenta como una oportunidad, tanto para las personas trabajadoras como para los sectores productivos, ya que además de la mejora profesional del capital humano que el proceso comporta, la acreditación de competencias favorece una mejor organización de la empresa, adecuando los perfiles más preparados a cada puesto de trabajo a partir de la calificación demostrada.

Por otro lado, PIMEC y la Generalitat de Catalunya, a través del Instituto Catalán de las Calificaciones Profesionales (ICQP), colaboran para impulsar este tipo de procesos y hacerlos llegar a los sectores productivos que lo precisan. Lo llevan a cabo con acciones conjuntas que hacen de la acreditación de competencias profesionales el eje estratégico para la competitividad de las micro, pequeñas y medianas empresas catalanas.

El servicio del agua, un caso de evaluación y acreditación de profesionales

En Catalunya, todavía son pocos los sectores regulados. Los monitores deportivos son un ejemplo, ya que ahora deben registrarse oficialmente porque les obliga la ley que regula el deporte en Catalunya. De todas formas, cada vez son más los sectores que reconocen la necesidad de calificar su capital humano como herramienta estratégica de competitividad.

La Asociación de Abastecimiento de Agua es una asociación profesional que agrupa a más de una treintena de las principales empresas que se dedican al tratamiento de agua, la explotación y el suministro y saneamiento de aguas en Catalunya. En 2017 esta asociación firmó un convenio con la Generalitat de Catalunya -a través de PIMEC – para iniciar el proceso de acreditación de competencias de las personas trabajadoras de sus empresas asociadas.

La Asociación de Abastecimiento de Agua está asociada a PIMEC, ambas entidades mantienen una colaboración estrecha y ésta es la primera vez que trabajan conjuntamente en el ámbito de la formación y la calificación, aprovechando el convenio marco de la patronal con el Departamento de Trabajo y el Departamento de Educación de la Generalitat de Catalunya.

Félix Picón es el jefe de Recursos Humanos de la Zona II de FCC AQUALIA, empresa coordinadora del proceso de acreditación de competencias profesionales de la Asociación de Abastecimiento de Agua, que actúa como interlocutora con la Generalitat de Catalunya. Picón cuenta con 20 años de experiencia en Recursos Humanos y lleva seis en el sector del agua.

El proceso de acreditación de competencias de las empresas de la Asociación de Abastecimiento de Agua se inició en 2017 con la firma del convenio. El objetivo fue impulsar procesos para profesionalizar el sector y mejorar, así, la calidad de los servicios del agua. En 2018 pudieron iniciar las pruebas piloto con la participación de la Escuela de Trabajo de Barcelona y el Instituto Pere Martell de Tarragona.

“Nuestro caso es un proceso peculiar de acreditación de competencias porque quien lleva la gestión del procedimiento es la propia asociación a través de la coordinadora FCC AQUALIA, y porque quien asume los costes burocráticos del proceso son las propias empresas asociadas que aportan participantes”, explica Félix Picón después de destacar que las empresas prefieren asumir este coste antes que no profesionalizar a sus trabajadores, puesto que ven este proceso como “una inversión a medio-largo plazo que sirve para detectar y cubrir carencias de las personas trabajadoras, y ser más productivos, y -de cara a los clientes- ayuda a demostrar el capital humano de las compañías”.

Félix Picón explica que la asociación ya va por la tercera convocatoria, en la que han participado 70 aspirantes con resultados fantásticos. El convenio que se firmó en 2017 iba dirigido en un principio a 250 participantes, y ahora, tras comprobar los buenos resultados, se quiere ampliar el plazo de este convenio para que puedan participar muchos más trabajadores (alrededor de 600 personas) y para que se puedan incluir nuevas calificaciones profesionales del sector del agua.

“Más de la mitad de los candidatos, un 60%, realizan satisfactoriamente todas las unidades de competencia”

Prácticamente la mitad de las empresas que forman parte de la Asociación de Abastecimiento de Agua han participado en este procedimiento y Félix Picón tiene la certeza de que se irán sumando más en los próximos meses, ya que la recepción por parte de los trabajadores es cada vez mejor. “Las pruebas piloto nos han ayudado a abrir el camino y los trabajadores ven que es algo beneficioso para ellos conseguir un título oficial que es personal y que les puede ayudar a promocionarse dentro de la empresa”.

¿Qué organismos se encargan de acreditar competencias profesionales?

La Agencia Pública de Formación y Calificación de Profesionales de Catalunya será la que evaluará y acreditará las competencias, integrando el actual Instituto Catalán de las Calificaciones Profesionales, que ha asumido hasta ahora estas funciones. Con el despliegue de la Ley 10/2015, de 19 de junio, de formación y calificación profesionales, se prevé la creación de los centros integrales que deberán establecer un servicio de acreditación de competencias profesionales de manera estable, lo que permitirá acceder a estos centros sin depender exclusivamente de los procesos abiertos o de los de iniciativa privada, impulsados por los agentes sociales. Se puede encontrar más información en la web del Instituto Catalán de Calificaciones Profesionales.

En el ámbito del Gobierno de la Generalitat de Catalunya, este procedimiento es conocido también como ‘Acredita’t’, y se dirige a las personas trabajadoras que durante años han desarrollado una profesión, pero que no tienen ninguna titulación oficial que ponga en valor su experiencia profesional. Estos procesos están actualmente regulados por el Real Decreto 1224/2009, que permite acreditar oficialmente las competencias profesionales y, en su caso, conduce a la obtención de los requisitos para ejercer la profesión de determinadas actividades reguladas.