La formación y las competencias adquiridas a lo largo de la vida son aspectos determinantes para el buen funcionamiento empresarial y su capacidad para crear valor añadido y ser competitivos. En este contexto, Cataluña históricamente ha venido arrastrando déficits en la calificación vinculada a la formación profesional, motivo que hace que nos planteamos si se ajusta la oferta formativa a las necesidades de las empresas.

Ofereix la FP una formació adequada als requeriments del mercat de treball?

Si sobreponemos el nivel de formación de la población activa en Cataluña con lo que pide el sistema productivo catalán, a partir del nivel de los puestos de trabajo generados ( análisis realizado por el Observatorio de la PIMEC” Informe de Formación y Empleo en Cataluña “), nos encontramos ante un desajuste que explica que haya empresas que no encuentran los profesionales que necesitan en un mercado de trabajo caracterizado por un nivel de paro elevado.

Podemos hablar por ejemplo que la necesidad de perfiles en especialidades industriales, es una pieza crucial por el sistema productivo, aunque actualmente el flujo de personas con estos estudios es insuficiente para dar cobertura a la gran necesidad de especialidades transversales a la industria (mecánica, eléctrica, electrónica, mecatrónica, …).

 Tenemos una población claramente polarizada, que podemos mostrar de una manera gráfica con la figura de un reloj de arena, donde la franja ancho de las partes superior e inferior, se corresponderían al nivel de formación alto y bajo que predominan en la población activa catalana, y la franja central, mucho más estrecha, sería la correspondiente a los estudios de nivel medio.

Sin embargo, el mercado de trabajo no pide tantos titulados superiores como existen en Cataluña, y necesita más profesionales de nivel formativo medio (mayoritariamente FP) de los que existen.

Una de las conclusiones a que esto nos lleva es a prever que estos puestos de trabajo en la franja media, los están ocupando personas con una formación superior a la necesaria, provocando puestos de trabajo vacantes, sobrecualificación y mayores esfuerzos por parte de las empresas en formación interna

Por otra parte, y poniendo la mirada en el futuro próximo, hay que tener en cuenta que una cuarta parte de los puestos de trabajo que las empresas necesitarán 2020 corresponden a estudios de FP, según el estudio “Prospectiva de necesidades de empleo y formación en la RMB 2015 y 2020 “(Pacto Industrial de la Región Metropolitana de Barcelona). Asimismo, los datos de las personas tituladas en Cataluña nos muestran que las preferencias formativas siguen dominadas por los estudios superiores y aún poco por los estudios medios, en particular los ciclos de FP.

El estudio de Inserción Laboral de las Enseñanzas Profesionales 2016 (Departamento de Enseñanza), muestra una diferencia favorable de las personas que han finalizado estudios de CFGM y CFGS tanto respecto a la situación de paro general como, sobre todo, respecto de la tasa de paro juvenil, de 16 a 24 años.

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Según este mismo estudio, la inserción laboral se sitúa por encima del 50% en 16 de las 27 familias consideradas, y supera el 60% en 7 familias:

  •  Fabricación mecánica (66,87%)
  • Industrias alimentarias (66,46%)
  • Maritimopesquera (64,37%)
  • Agraria (62,71%)
  • Hostelería y turismo (61,73%)
  • Instalación y mantenimiento (60,76%)
  • Cabe destacar que algunas de las familias consideradas, como informática y comunicaciones , tienen un supuesto nivel de inserción inferior que se explica por el elevado porcentaje de continuación formativa que tienen.

En el actual contexto de transformación tecnológica y digitalización, la formación es un elemento clave.

La transformació digital, vital per al futur de les empreses

La formación es el camino para promover el cambio y para hacer posible la innovación

De aquí la importancia de integrar la formación y el empleo en un mismo sistema que tenga su origen y destino en la empresa, y sitúe a la persona en el centro del sistema, reforzando la orientación , potenciando una formación profesional adecuada y compatible con las necesidades del sistema productivo y facilitando la transición al mundo del trabajo y la plena integración de las personas.

FP Dual, recuperant el model de l’aprenent

Todo ello pasa por disponer de un instrumento de prospectiva sistemática, permanente y vinculante para acelerar el enfoque del sistema de formación hacia las necesidades y cambios del sistema productivo.
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