El término knowmad es un neologismo que combina las palabras know (conocer, saber) y nomad (nómada) y que da cuenta del perfil del sujeto capaz de ser un nómada del conocimiento. Fue creado por John Moravec para referirse a los trabajadores nómadas del conocimiento y la innovación. Un knowmad se caracteriza por ser innovador, imaginativo, creativo, capaz de trabajar en colaboración con casi cualquier persona, en cualquier momento y lugar. Un knowmad es valorado por su conocimiento personal, lo que le proporciona una ventaja competitiva respecto a otros trabajadores.

“Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no puedan aprender, desaprender y reaprender” Alvin Toffler.

Desde el momento en el que nacemos, empezamos a aprender. Lo hacemos de forma inconsciente con nuestro entorno más cercano, la familia, los amigos, el colegio, … y esto nos permite adquirir conocimientos y habilidades que en el futuro nos ayudarán a desarrollarnos personal y profesionalmente .

Muchos de estos conocimientos son inherentes a nuestra persona y los aplicamos de forma inconsciente, porque las aprendimos de una manera y ni siquiera nos hemos planteado que se puedan hacer de otra forma.

Pero los tiempos cambian, las nuevas competencias y habilidades que nos requiere el entorno laboral hace que necesitamos aprender a “desaprender” todos aquellos conocimientos que nos limitan y nos impiden mejorar y avanzar .

Las empresas del siglo XXI buscan trabajadores que sean capaces de adaptarse, de desaprender y volver a aprender y desarrollar nuevas competencias y habilidades.

Son los llamados knowmad , los trabajadores del futuro, que se caracterizarán por ser los trabajadores del conocimiento

¿Pero qué es “desaprender”?

Es plantearse de forma crítica lo que hemos aprendido. No quiere decir renunciar a los conocimientos útiles que adquirimos a lo largo de nuestra vida, sino que se refiere a la necesidad de aplicar el razonamiento lógico a nuestros conocimientos, y la habilidad de recordar y aplicar aquellos que sigan siendo adecuados a los nuevos tiempos y olvidar y renovar aquellos que se hayan quedado obsoletos.

Lo que hemos aprendido, sin aplicación de la crítica nos limita en nuestras posibilidades de futuro; tanto en las personales como en las profesionales. La gestión de una empresa en la actualidad no tiene nada que ver con la gestión de hace 30 años. La innovación en la gestión de personas, los procesos, la aplicación de la tecnología, … nada de esto sería posible, si no tuviéramos la capacidad de aplicar el sentido crítico a lo aprendido hasta ahora, rechazando lo que ya no es aplicable y aprendiendo las nuevas formas y modelos de gestión.

Desaprender y volver reaprender es cultivar la cultura del esfuerzo, es asumir que somos seres con capacidad para replantearnos lo que nos enseñan y para aplicar la innovación en nuestra formación y en nuestro trabajo. Aquellos que no dejan nunca de aprender, aquellos que tienen inquietudes durante toda su vida y no se acomodan, son los más capaces de asumir los retos que quedan por llegar.

Aprender – & gt; desaprendere – & gt; reaprender, es el ciclo del conocimiento del siglo XXI