Uno de los temas que preocupa más a las empresas es la prevención de riesgos laborales y como no, las responsabilidades que las empresas tienen con sus trabajadores y con las Administraciones, causadas por las lesiones, las sanciones y las indemnizaciones que pueden ocasionar los accidentes.

Las empresas hacen un esfuerzo importante en materia de prevención y en particular con los temas de formación y concienciación; pero con unos resultados muy bajos.

Las sanciones en materia de PRL en muchos casos no están realmente relacionadas con la falta de actividades preventivas de las empresas, sino que en su mayoría son por incumplimientos de la propia gestión y portada a la práctica de las medidas preventivas propuestas.

La cultura de la prevención de riesgos laborales

Hay una gran parte de sanciones y requerimientos que de una forma clara podemos decir que hay una falta de responsabilidad y concienciación por parte de los trabajadores – utilización inadecuada de los equipos de trabajo, no utilización de los epi, actos inseguros, etc., cosas que de forma explicita se han dado a conocer a los trabajadores de las empresas o bien en las normas internas de la propia empresa y con la información o la formación que han recibido los trabajadores.

Estas mismas personas que no utilizan los guantes, no usan el casco, las botas o el arnés o las gafas, utilizan el casco para ir en moto, usan el cinturón de seguridad en su vehículo y se lavan las manos cuando tienen que comer , pero en el trabajo son más permisivos y menos estrictas en el uso de los sistemas de protección.

Esta permisividad viene dada por una falta de cultura preventiva , concienciación y, como no, de asunción del riesgo. No son las empresas las responsables de culturizar a los trabajadores, la responsabilidad es de la sociedad en general, y en particular de la cultura general que deben dar las familias y las escuelas.

Durante la etapa escolar, infantil, primaria, secundaria obligatoria, bachillerato o FP y Universitaria, la formación en PRL podríamos decir que es casi nul.la (con excepción de FOL).

Por otra parte las formaciones en seguridad vial, drogadicciones o educación sexual, sin dejar de lado otros temas relacionados con la vida cotidiana están presentes de forma más o menos activas.

La gran mayoría de personas serán en un momento u otro de la vida trabajadores

Recordemos que la gran mayoría de personas serán en un momento u otro de la vida trabajadores, así pues, llegamos a la vida laboral sin tener conocimientos ni conciencia de lo que son los riesgos o las malas prácticas en nuestro entorno laboral. Es habitual que no seamos consciente del riesgo que hay en realizar cualquier tarea u oficio, ya sea de un carácter más mecánico o más intelectual.

Si nos detenemos a mirar como nos sentamos en el trabajo, como levantamos los paquetes o incluso como tratamos a las personas de nuestro entorno laboral, sin dejar de lado como utilizamos una herramienta, el uso correcto de los equipos de trabajo o incluso del elementos de protección, podremos ver que no tenemos ningún cuidado al utilizarlos de aquella forma que realmente nos garanticen un buen nivel de seguridad.

La PRL como elemento presente en la vida cotidiana

Sería muy interesante que se integrara la PRL a la educación de nuestros futuros trabajadores, y no lo digo con la introducción de una nueva asignatura, sino integrando los conceptos genéricos y generales de la PRL en todas las asignaturas troncales, haciendo que la Prevención de Riesgos Laborales sea un elemento presente en toda la vida cotidiana.

Una última reflexión haría referencia a las prácticas normales y habituales de nuestros estudiantes: cómo se sientan en clase, el peso de las bolsas o mochilas y su forma de llevarlas, así mismo reflexionamos sobre las horas de uso de los equipos informáticos (en todas sus versiones) y el nivel del volumen de los aparatos de audio entre otros ejemplos.