Uno de los retos, ante la negociación colectiva, es la revisión de diversos ámbitos funcionales de convenios.

Ante la crisis que todos hemos sufrido, hemos visto cada vez más empresas que se han tenido que reinventar y han diversificado su negocio o han iniciado actividades hasta el momento no existentes.

Todos sabemos lo que pasa cuando una herramienta no sirve y es que no se utiliza o no se hace el uso adecuado

Nos encontramos en estos momentos con huecos que vierten a la aplicación de la normativa general o a aplicar un convenio colectivo que describe un ámbito funcional similar pero no del todo adaptable a la realidad de la empresa. Y todos sabemos lo que pasa cuando una herramienta no sirve y es que no se utiliza o no se hace el uso adecuado, lo que puede poner en riesgo las condiciones de mínimos que deberían estar bien reguladas y garantizadas para las personas trabajadoras.

 Por lo tanto, habría que hacer una revisión de las actividades reales que existen hoy en día en nuestro tejido empresarial y elaborar un nuevo mapa de negociación

En el Consejo de Relaciones Laborales del Departamento de Trabajo de la Generalidad de Cataluña, en concreto a la Comisión técnica de negociación colectiva, analizamos estas cuestiones y habría que aflorar por parte de los agentes sociales aquellas situaciones de vacío de aplicación de un convenio concreto.

Flexibilidad

Hay que impulsar herramientas de flexibilidad para los trabajadores y trabajadoras que permitan una mayor conciliación de la vida familiar y laboral

Dicho esto, que sería prioritario, también hay que impulsar en la negociación colectiva todas aquellas herramientas de flexibilidad que por un lado permitan a las empresas una mejor adaptación de sus necesidades al convenio ya la vez pudieran establecer criterios para los trabajadores y trabajadoras que permitieran una mejora sustancial de sus condiciones laborales.

Es en este sentido que desde PIMEC seguiremos trabajando para consolidar este marco de diálogo que permita una mejora para las micro, pequeñas y medianas empresas de Cataluña y de los trabajadores y trabajadoras que impulsan su viabilidad y mejora de la competitividad.

La “flexilicidad” en la organización, o cómo crecer de forma sostenible

La llamada “ reforma laboral ” de el año 2012 incorporó cambios importantes en la negociación colectiva, principalmente con el predominio de los convenios de empresa por encima de los convenios sectoriales, en los materiales nucleares. Los diferentes Acuerdos interprofesionales van modular esta reforma , pero es cierto que de manera muy tímida. Es necesario que el próximo AIC se impulse una mayor adaptación a la realidad de las empresas y es que es mediante la concertación social como tenemos la oportunidad de impulsar los cambios necesarios para trabajar una sociedad moderna y potenciar unas empresas que puedan competir en condiciones de igualdad con sus competidoras, hecho cada vez más necesario en un entorno globalizado.

El convenio de oficinas y despachos de Cataluña supuso una verdadera obra de ingeniería

La Comisión Consultiva Nacional de Convenios Colectivos está elaborando un mapa de la negociación colectiva y para poder confeccionarlo han consultado a todas las comisiones paritarias de convenios cuáles deberían ser los CNAE de aplicación . En ocasiones ha sido difícil dirimir las conclusiones al respecto ya que nos encontramos casos, por ejemplo, a los que ciertos CNAE adaptaban al convenio que habíamos negociado, pero esto no excluía que se pudieran integrar también en otro convenio ya la vez en los convenios que llamamos como “cajón de sastre”, como es el de oficinas y despachos de Cataluña, supuso una verdadera obra de ingeniería para poder dilucidar cuáles CNAE eran los que abarcaba, sin dejarnos ninguna actividad para englobar.

Esperamos que una vez confeccionado este mapa se tome como un punto de partida para que, con la colaboración de los agentes sociales implicados puedan terminar de corregir las distorsiones y definir los ámbitos de negociación necesarios.

Asimismo este ejercicio debe aportar luz en la representación que las diferentes patronales sectoriales y más representativas deben tener en las diferentes mesas de negociación de convenios colectivos.