Acceso a la financiación para la internacionalización de las pymes

En los últimos años, el empuje exportador ha sido un elemento fundamental en la salida de la crisis económica, pero pese al buen comportamiento del sector exterior, a día de hoy siguen existiendo dificultades en la financiación para la internacionalización de las pymes para comenzar a exportar, expandir los mercados y productos de exportación, presentarse a una licitación internacional o realizar una inversión en el extranjero.

Se asiste a un cambio estructural de la economía española en la que la balanza comercial no se deteriora pese al empuje de la demanda interna. Al contrario, la balanza de bienes y servicios continua mejorando del saldo positivo de los servicios en un periodo en el que el precio del petróleo se ha encarecido. Se consolida por tanto la corrección de esta partida fundamental del sector exterior. 

Si en 2008 la balanza comercial suponía un lastre de unos 96.000 millones de euros, que situaban el saldo de bienes y servicios en unos -67.000 millones, a mitad de 2017 este saldo se sitúa en unos +30.000 millones de euros

Esta corrección ha sido posible gracias a los continuados buenos registros del sector turismo, sin duda, pero sobre todo a la consolidación de las exportaciones de servicios no turísticos y al sustancial ajuste competitivo de la balanza comercial. En definitiva, el empuje exportador, tanto de bienes como de servicios está detrás de las importantes tasas de crecimiento de nuestra economía.

Esta corrección ha sido posible sobre todo gracias a la consolidación de las exportaciones de servicios no turísticos

 

Las exportaciones de bienes están en números records: 250.000 millones de euros anuales

Importante también es el aumento significativo de la base exportadora. Así el número de empresas exportadoras ha crecido un 50% hasta alcanzar las 150.000 y ya hay 50.000 exportadores regulares.

Aun así, es necesario continuar los esfuerzos para consolidar el crecimiento de las exportaciones, e incorporar a más PYMES a la base exportadora. Como es bien sabido, España tiene un problema de tamaño empresarial, caracterizado por la dualidad y atomización, con un excesivo peso de micro empresas de menos de 10 trabajadores que ocupan al 40% de la fuerza laboral y tienen una propensión a innovar y exportar mucho menor que las empresas medianas o grandes. De ahí que uno de los retos de la empresa española sea precisamente ganar dimensión para poder competir con garantías en los mercados globales.

Por otro lado, pese al buen comportamiento del sector exterior, a día de hoy siguen existiendo dificultades para muchas empresas, sobre todo las PYMES, a la hora de acceder a la financiación necesaria para comenzar a exportar, para expandir los mercados y productos de exportación, presentarse a una licitación internacional o realizar una inversión en el extranjero. 

El 80% de las exportaciones mundiales requieren de algún tipo de financiación que se ha convertido en un elemento clave de competitividad a la hora de exportar

España, al igual que la inmensa mayoría de los países desarrollados, cuenta con una serie de instrumentos financieros de apoyo a los exportadores, es lo que se conoce como el Sistema Oficial de Crédito a la Exportación, cuyo objetivo es mejorar la competitividad de las empresas españolas y su penetración en los mercados.

Los mecanismos de crédito oficial a la exportación se rigen por el Consenso OCDE, que es el marco regulatorio que establece las condiciones de este tipo de mecanismos para impedir la competencia desleal entre los países miembros de la OCDE.

Principales instrumentos financieros estatales de apoyo a la internacionalización


  1. COFIDES, destinados a apoyar las inversiones españolas en el exterior
  2. Instrumentos de crédito, como el Fondo para la Internacionalización (FIEM) que controla la Secretaría de Estado de Comercio del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, o los diferentes productos que ofrece el Instituto de Crédito Oficial (ICO)
  3. Instrumentos de aseguramiento oficial, fundamentalmente a través de la Compañía Española de Crédito a la Exportación (CESCE) que ofrece cobertura de riesgos por cuenta del Estado, y también el Convenio de Ajuste Recíproco de Intereses (CARI), gestionado por la SEC

En los últimos años, con el aumento espectacular de las exportaciones estos mecanismos se han vuelto más importantes para ayudar a las empresas españolas a ganar nuevos mercados y penetrar en segmentos más competitivos

Pero existe todavía una brecha importante de conocimiento y familiaridad de estos instrumentos por parte de las PYMES españolas, a las que les resulta complejo y difícil acceder a los mismos.

Respondiendo a esta situación las diferentes agencias públicas, tanto estatales como autonómicas, están adaptándose gradualmente a las necesidades de las PYMES, como por ejemplo:

  • la nueva línea de Pequeños Proyectos del FIEM aprobada en junio de 2017
  • otros productos enfocados en las pequeñas y medianas empresas lanzados en los últimos tiempos por COFIDES, CESCE o ICO, entre otros
  • también desde ICEX se están redoblando los esfuerzos para ayudar a las PYMES a encontrar financiación. A finales de 2016 se creó la Dirección de Asesoramiento Financiero, que tiene como objeto la asistencia a pequeñas y medianas empresas (PYMEs) españolas en materia de financiación internacional, con el fin de que materialicen sus proyectos de exportación o inversión en el exterior que sean técnicamente viables. Para ello, además del asesoramiento individualizado a las empresas, se llevan a cabo acciones de orientación individualizada sobre financiación de operaciones internacionales y de divulgación de productos financieros públicos y privados de distintas características que puedan ser de interés para financiar una operación internacional.

En conclusión, se puede decir que el empuje exportador de las empresas españolas de bienes y servicios tiene mucho que ver con el actual ritmo de crecimiento económico. La crisis ha forzado a las empresas a considerar los mercados internacionales como una parte estructural del desarrollo y crecimiento de su negocio, lo que ha provocado un aumento impresionante del número de empresas exportadoras regulares. Pero sigue habiendo dificultades y retos para acceder a la financiación necesaria para la internacionalización, sobre todo entre las pequeñas y medianas.  Es por esto, que se requieren mayores esfuerzos de información, sensibilización y asesoramiento a las PYMES para ayudarles a conseguir la financiación más adecuada para sus operaciones internacionales.

Manuel de la Rocha Vázquez, Director Adjunto de Asesoramiento Financiero de ICEX España, Exportación e Inversiones

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