La motivación es un estado interno que activa, dirige y mantiene conductas y es imprescindible para un buen aprendizaje y para lograr objetivos.

Una persona motivada rinde mucho más que otra que esté desmotivada, trabaja mejor y, con menos tiempo, hace más trabajo. Y, si esto no fuera suficiente, aparte de que rinde más, normalmente logra alcanzar sus objetivos porque tiene la energía y la fuerza que lo empeñan a hacerlo.

La palabra motivación deriva del latín motivus o motus, que significa ‘causa del movimiento’. La motivación puede definirse como “el señalamiento o énfasis que se descubre en una persona hacia un determinado medio de satisfacer una necesidad, creando o aumentando con ello el impulso necesario para que ponga en marcha este medio o esta acción, o bien para que lo deje de hacer”.

Existen varias teorías sobre cómo se origina la motivación y su efecto en la conducta. Todas ellas aportan, desde diferentes perspectivas, conceptos clarificadores que explican cómo se crea (para obtener éxito, culminar una expectativa, satisfacer un deseo). Es por ello por lo que, si queremos alcanzar los objetivos que nos fijamos como empresa, es muy importante tener motivados a nuestros equipos, y una de las maneras de hacerlo es estando nosotros motivados cuando interactuamos con ellos.

Los nuevos estudios sobre neurociencia nos muestran la configuración neural del cerebro. Según estos estudios, tenemos un conjunto de neuronas, llamadas neuronas espejo, que se activan de la misma manera cuando hacemos una cosa que cuando la vemos hacer a otra persona.

Son la clave del aprendizaje por imitación y contagian las conductas

A nivel cerebral, la motivación supone un incremento del flujo sanguíneo que aporta oxígeno, glucosa y nutrientes a las neuronas. De esta manera las neuronas tienen más energía y su funcionamiento es más eficiente.

Además, cuando estamos motivados el cerebro produce dopamina, un neurotransmisor relacionado con los sentimientos de recompensa y de placer proactivo. Por ello, las personas motivadas valoran su trabajo y se lo pasan bien. De esta forma, les es más fácil mantener la motivación y volverse a motivar de nuevo, ya que el cerebro busca repetir las experiencias que le proporcionan placer y recompensa.

Motivar implica implementar mecanismos para alcanzar el bienestar de nuestro equipo, esto hace que el equipo funcione mejor; es un arte que requiere entrenarnos en:

  • Definir conjuntamente objetivos
  • Desarrollar la Creatividad
  • Dar apoyo
  • Dar autonomía

Y, además, con la llave mágica de la sorpresa, una emoción básica que tiene influencia en el aprendizaje.

De forma automática, ¡la emoción de sorpresa activa el tálamo, que es el centro de atención del cerebro y forma parte de un circuito neuronal que comprende otras zonas del cerebro, que es precisamente el que activa y mantiene la motivación!

A través de la sorpresa, por tanto, activamos la atención

¿Sabrías cómo activar la motivación en tu organización?

  • Permitiendo la realización personal y profesional de las personas
  • Valorando el trabajo y el rol de cada persona
  • Aumentando el área de responsabilidad
  • Dando grado de autonomía
  • Dando reconocimiento social o económico
  • Ofreciendo desarrollo, formación y promoción profesional
  • Desarrollando medidas para la conciliación y la igualdad

La preparación es la clave del éxito – Alexander Graham Bell

Para mantener a nuestro equipo motivado, es importante tener cubiertos los intereses particulares de cada persona. De esta manera, aumentarán directamente los beneficios empresariales y toda la energía de las personas integrantes del equipo se enfocará para alcanzar los objetivos comunes del proyecto.