Si bien es cierto que los empresarios son quienes mejor conocen sus empresas, no es menos cierto que, en algunas ocasiones “los árboles les impiden ver el bosque” y aplicándolo a la actividad empresarial lo podríamos interpretar como que “el negocio les impide ver la empresa”. Con una adecuada planificación estratégica empresarial, podremos cubrir y dar respuesta a todas las necesidades de la empresa.

Mentalidad fuera de la caja: ver más allá de nosotros mismos

Es un tanto incoherente, pero en diversas ocasiones los empresarios desarrollan su actividad empresarial desde su punto de vista y no desde el punto de vista de sus clientes, proveedores y empleados. Por ello, a continuación se detallan 5 errores que debes evitar si eres empresario.

 Relaciones tóxicas

Todos conocemos personas en nuestra vida que, por algún u otro motivo nos resultan tóxicas y su existencia es muy habitual en la  actividad empresarial. Así encontramos a clientes tóxicos a los que no podemos dejar de suministrar por algún motivo pero que perjudican nuestra rentabilidad; otras veces encontramos a proveedores tóxicos a los que tenemos que seguir comprando por ciertos compromisos y, naturalmente a empleados tóxicos que generan mala influencia en sus compañeros y que acaban afectando al clima laboral.

¿Cómo puedo mejorar el clima laboral de mi empresa?

Y si bien todo ello se podría solucionar con una adecuada gestión y planificación empresarial, su realización no suele agradar en las empresas porque se piensa en el efecto a corto plazo y no en los beneficios y mejoras con los que va a contar la empresa en el medio-largo plazo.

Escasa diversificación de productos y servicios

Ciertas Empresas focalizan su actividad empresarial en productos que llevan años y años fabricando o en servicios que han prestado habitualmente, sin pararse a pensar si el cliente actual los quiere tal y como son. Y así, el día que dicho cliente se va con la competencia, el empresario no entiende el motivo, cuando hubiera sido tan sencillo como realizar un seguimiento personalizado de los clientes vía cuestionario o entrevista personal en donde se hubieran podido detectar múltiples aspectos.

Improvisación comercial

Algunas empresas quieren incrementar su ventas de un modo rápido y lo solucionan contratando un comercial que si no cuenta con una cartera consolidada, a duras penas puede desarrollar una cartera nueva. O bien contratan a un responsable de ventas que si bien se mueve como pez en el agua con los grandes clientes no así con su equipo y lo que consigue por un lado lo pierde por otro. Y así, se acaba improvisando, tomando decisiones inadecuadas y gastando dinero en acciones que tiene escaso retorno en incremento de ventas.

Orgullo directivo

En algunas ocasiones, me he encontrado con empresarios que por mucho que les indiques que las decisiones que están tomando no son las adecuadas, hacen caso omiso y, en su afán por seguir haciendo las cosas como ellos creen que es lo mejor, acaban por llevar a la empresa a una delicada situación de la que, lamentablemente, es muy difícil salir.

Liderazgo Empresarial. ¿Sé liderar? ¿En qué puedo mejorar?

Inexistencia de planificación

Ciertas empresas, sorprendentemente, viven al día y no son capaces de planificar su actividad empresarial en su puntos críticos como pueden ser planificación de cobros y pagos, lo cual provoca fuertes tensiones de tesorería y posibles entradas en suspensión de pagos.

En definitiva, todo ello se soluciona con una adecuada planificación estratégica empresarial que debe ser diseñada, desarrollada e implementada por profesionales cualificados que cuenten con la suficiente experiencia para que su ejecución sea lo más eficaz y eficiente para las empresas.

Ana Isabel Pérez Ortega, consultora Dept. Consultoría estratégica de PIMEC